Crónicas Niponas. Capítulo V: Hiroshima y Miyajima.

20111018 Día 5: Hiroshima y Miyajima, originalmente cargada por ZazaSVQ.

Buenas noches, o tardes, o lo que sea.

Como decíamos ayer, tiramos hacia Hiroshima en un tren nocturno, en el cual, cada plaza era un tatami donde se podía uno tumbar… y poco más, ya que el techo era muy bajo, ya veréis las fotos, y el suelo muy duro, ya veréis los huesos clavados. Encima el estrés de no pasarnos la parada no ayudó mucho. El caso es que, entre unas cosas y otras, durmimos más bien poco y mal. Hicimos el cambio de tren en Okayama, cogimos nuestro primer Shinkasen, y llegamos a Hiroshima en un periquete.

La experiencia del tren nocturno la tengo grabadísima, creo que hoy, más de un año después, todavía me duele la cadera. Había actitudes de todo tipo, gente que pasaron el viaje charlando silenciosamente, otros durmiendo a pierna suelta y luego yo, que entre la dureza del tatami, lo encajonado de mi situación (1’85 m de altura) y el estrés por el cambio de tren pues dormí muy poco, pero creo recordar que mis compañeras durmieron algo más. Ya en Hiroshima metimos las mochilas en una taquilla, desayunamos en la  misma estación y nos dispusimos a hacer turismo a patita.

Tras desayunar, fuimos a visitar un parque, pero había que pagar entrada y no queríamos entretenernos, así que lo dejamos. Continuamos hacia otro donde hay un castillo y varios árboles que sobrevivieron a la bomba A; también tiene un templo, donde vimos a varios monjes oficiando.

P1170485

<img P1170481

Superviviente a la bomba-A

El castillo parecía interesante, pero el precio de la entrada nos pareció caro y ya teníamos en mente gastar tiempo en el Museo Memorial de la Paz de Hiroshima. Así que continuamos con nuestro paseo encaminándonos a la zona más turística, donde explotó la brutal bomba atómica, más exactamente, la zona que quedaba debajo de la explosión, ya que ésta se produjo unos quinientos metros por encima de la superficie.

De ahí nos dirigimos a la denominada Cúpula de la Bomba A, edificio cercano a la explosión que se mantuvo en pie. Y a partir de aquí ya el sobrecogimiento te invadía, es todo muy impresionante.

P1170494P1170518

Una Campana de la pazCúpula de la Bomba AtómicaPor donde llegamos nosotros a la zona de la explosión, lo primero que nos encontramos fue con lo que fuera el Museo Comercial de Hiroshima, construido para  la  Exposición Comercial de la Prefectura de Hiroshima y es el edificio que quedó en pie más cercano al hipocentro de la explosión; tras la cual deciden conservarlo en el estado en que quedó (salvo las actuaciones necesarias para que no se viniera abajo, que creo recordar que fueron tres). Desde entonces pasa a denominarse Cúpula Genbaku y constituye el denominado Memorial de la Paz de Hiroshima. Es impresionante ver las vigas de hierro retorcidas. De verdad, todo lo que os diga es poco, creo que es una de las cosas que es  necesario ver por si mismo para hacerse una idea. Ver cómo quedó el edificio, y pensar que es de lo poco que quedó en pie, te obliga a pensar en la barbarie humana y lo horrible que puede llegar a ser nuestro comportamiento. Justo al lado de este edificio estaba la campana de la foto, identificada como «Campana de la Paz», pero que parece ser que no es «LA Campana de la Paz», que parece ser una típica campana japonesa de 1200 kg y que se puede hacer sonar con un ariete de madera (típico también), para rizar el rizo,  también hay una campana de la paz colgando de la Estatua de los Niños de la Bomba Atómica que veríamos a continuación, pero antes pasamos por otro memorial, el Cenotafio de las Víctimas Coreanas, en homenaje a los millares de coreanos muertos en el bombardeo.

Luego visitamos algunos monumentos memoriales que hay por la zona, como el dedicado a los niños afectados, levantado en memoria de una niña que murió por leucemia.

 

Estatua de los Niños de la Bomba Atómica

Estatua de los Niños de la Bomba AtómicaP1170537Este monumento también impresiona muchísimo al ser consciente de su historia y su porqué. Y es que lo motiva una niña, Sadako Sasaki, quien enfermó de leucemia al verse expuesta a la radiación, y que comenzó el Senbazuru, antigua creencia de que realizando mil grullas de papel se cumplen los deseos. Podéis imaginar cuál era el suyo. Lamentablemente de poco sirvió, ya que falleció antes de terminar el millar de grullas. Lo que sí motivó fue que se reunieran fondos para erigir este monumento en su honor y en el de todos los niños afectados por la explosión de la bomba atómica. Es alucinante ver a multitud de grupos de escolares rendirle tributo cantando (o rezando, no sabría decir, me sonaba a canto, la verdad). Y es que, al parecer, desde pequeños inculcan a los niños el horror de la guerra, tanto el dolor que los mismos japoneses infligieron, como el que sufrieron en sus carnes. Y es que me quedó la sensación de que en cierta medida «no guardaban rencor» por la bomba atómica ya que, por así decirlo, «se lo estaban buscando». Ojo, esto último es una opinión personal mía formada tras mi visita a Hiroshima.

Cenotafio

Cenotafio y Llama de la Paz

Nuestra siguiente parada (a escasos veinte metros) sería el Cenotafio Memorial junto al cual (o en el cual) está la Llama de la Paz (Aunque no se vea en las fotos ahí está), la cual no se extinguirá mientras perdure la amenaza que constituye la existencia de armas nucleares en el planeta. Vamos, que, lamentablemente, tiene pinta que va a estar encendida por mucho tiempo, desastre de humanos.

Por cierto, que creo que se me olvidó comentar que en un templo (o santuario, ahora no recuerdo) que visitamos en Ueno, en Tokyo, había una llama encendida con esta misma Llama de la Paz.

Luego visitamos el museo, muy completo, y muy interesante.

 

Reloj parado en la hora de la explosión En el museo se cuenta con todo lujo de detalles toda la historia que desembocó en que el ejército estadounidense arrojara sendas bombas atómicas primero en Hiroshima, y Bola que muestra dónde explotó la bomba posteriormente en Nagasaki. Se explica también cómo fue esta operación, e igualmente se explica lo que fue en sí la explosión atómica y sus devastadoras consecuencias. Para ello se hace uso de varias maquetas y gráficos así como fotografías de los días siguientes. Se muestran también distintos objetos relacionados con la explosión, como el reloj parado a la hora fatídica que podéis ver aquí al lado. Se ven también una serie de objetos que te ponen la piel de gallina, por ejemplo, cómo se clavaron cristales en una pared de cemento debido a la brutal onda expansiva o bien este montón de botellas que se soldaron entre ellas debido a las altísimas temperaturas que se alcalzaron. No os voy a negar que la visita a este museo es muy dura, y ciertamente te golpea con intensidad, pero estoy muy contento de haberla hecho. Una parte de la visita que me gustó especialmente es donde exponen las numerosas cartas que han ido mandando (y continúan haciéndolo) los distintos alcaldes de Hiroshima a los sucesivos mandatarios de las potencias nucleares pidiéndoles que pongan fin a su armamento nuclear para que un un horror así no lo vuelva a vivir la humanidad. En definitiva, es una visita que no puedo dejar de recomendar. A quien esté interesado en el tema le recomiendo la lectura de este magnífico artículo de Fogonazos.

Botes fundidos Cristales clavados

Después del museo fuimos a comer Okonomiyaki, que es una comida típica de Hiroshima, los tomamos con udon, tallarines gordos, y acabamos como para salir rodando, y nuevamente, baratísimo.

IMG_2023

Okonomimura

Siguiendo las indicaciones de la guía Lonely Planet  fuimos a parar a Okonomimura, un edificio en el que, en sus tres pisos, se reparten más de veinte restaurantes especializados en okonomiyaki, un plato típico de Hiroshima que está riquísimo en todas las variedades que lo probamos (En Madrid creo que sólo lo preparan en el restaurante Hanakura). En el restaurante en que entramos la especialidad era hacerlo combinado con udon, los tallarines gordotes, estaban muy ricos, y, por supuesto, baratos. El local estaba forrado de fotos y autógrafos imagino que de gente famosa. Como no puede ser de otra forma os recomiendo encarecidamente probar este plato a la menor oportunidad que tengáis, y si pasáis por Hiroshima, probablemente cualquier restaurante de Okonomimura sea buen sitio. Aquí debajo podéis ver el aspecto que tiene, y la curiosidad que es que te lo comas de la misma plancha en que lo cocinan.Okonomiyaki

Vista desde el tren

P1170619

Después de comer nos encaminamos hacia la estación de tren, donde tomaríamos una especie de cercanías que nos llevaría a Miyajimaguchi, de donde parten los ferrys que cruzan hacia la isla de Miyajima. Nos sorprendió la cantidad de escolares que iban tanto en nuestro ferry como en otros cercanos. Obviamente debe ser uno de los destinos de turismo interior que más éxito tienen.

Lo dicho, salimos rodando hacia la estación, y allí recuperamos las mochilas y tomamos el tren hacia Miyajimaguchi, donde cogimos el ferry hacia la isla de Miyajima; nos registramos en el hostal, una habitación chulísima, y corrimos a ver la puesta de sol en la zona del célebre Torii, el cual podéis ver en la foto (que abre la entrada), impresionante. (por cierto, el Sol se pone a eso de las 5)

 

Desde Miyajimaguchi ya se iba viendo al otro lado del «canal» el célebre Torii que da acceso al santuario de Itsukushima, y conforme vas avanzando, más imponente se hace, y más te atrae, ejerce un efecto alucinante. El barco se desvió un poco  y lo pudimos apreciar más de cerca. Con pleamar algunos barquitos incluso se aventuran a atravesarlo, tiene que ser una sensación sobrecogedora.

Torii

CiervosNada más bajar del barco nos recibieron algunos cervatillos autóctonos, y, aparentemente, habituados a tratar con humanos. Después de estar un ratillo viéndolos, continuamos buscando donde nos alojaríamos, y que fue todo un acierto, la Guest House Kikugawa, entonces, comparando con la oferta que había en la isla, resultó económica la estancia, y la verdad es que estuvo de maravilla, una habitación tremendamente grande, y con todas las comodidades, y un desayuno más que decente.

P1170640Una vez nos hubimos acomodado y tomado un té en el saloncito de la habitación, nos dispusimos a dar un paseo por los alrededores antes de que se pusiera el sol, a eso de las cinco de la tarde.

Así llegamos a la bahía donde se alza el torii, y precisamente en pleno tramonto (¡Cuánto me acordé de mi tía Marta!, con lo que ella disfrutaba i bei tramonti :’-) ) Entre la propia belleza de la puesta de sol, el escenario difícilmente mejorable, la compañía inmejorable, y lo antes mencionado, fue una experiencia emocionantísima. En fin, faltan las palabras para describirlo, espero que con las siguientes fotos os podáis hacer una idea.

Viajeras
TramonTorii
Foto de grupo I

 

Ya puesto el sol, seguimos bordeando la bahía mientras quedaba algo de luz, y como podéis apreciar, todavía fascinados por esta magnífica puerta.

Foto de grupo II P1170719

La marea bajaba rápidamente, y de hecho, Marta y Sara se atrevieron a acercarse un poco más al torii caminando por la húmeda arena.

Intrépidas con la marea baja Posando

Puesto el Sol dimos una vuelta por los alrededores y yo seguí sacando fotos hasta acabar mi batería, que era ya la segunda ya que ayer en el tren tampoco pude recargar la primera 😦 después nos fuimos a cenar otra variedad de okonomiyaki, esta vez con soba (tallarines finos), y nuevamente delicioso y barato… más tiempo aquí y acabo hecho un tonelillo.

Cena en el pueblo

Como decía, una vez que nos quedamos sin luz alguna para seguir curioseando por la isla, y ya que iba bajando también la temperatura buscamos algún sitio para cenar, no había mucho donde elegir, la verdad, desde que se pusiera el sol el pueblo cambió por completo, las hordas de turistas tomaron sus ferris de vuelta a la isla principal y prácticamente todos los establecimientos cerraron; únicamente vimos tres restaurantes abiertos.

YukataGon

Entramos en uno de ellos y cenamos de maravilla, como fue norma a lo largo de nuestra estancia nipona. Podéis ver al lado de Marta la jarra de agua que normalmente te sirven nada más sentarte en cualquier restaurante, con el añadido de que nadie te mira mal si no pides nada más para beber, ¿lo había mencionado ya?

Y nada, después de cenar nos vinimos al hostal, hemos estado charlando, nos hemos aseado, y ya mis compis están durmiendo, así que mejor les sigo los pasos; seguiremos informando.

Pues eso, después de cenar, dimos otro pequeño paseo de camino al hostal, y estuvimos un rato de cháchara, planificando el día siguiente, comentando el día que acababa, y poco más; nos bañamos y aseamos, nos quedamos en la tradicional yukata, obsérvese mi estilazo.

A continuación podéis admirar lo que viene a ser un retrete japonés, plagado de tecnología, que, según el caso, podía incluir radio, algo que venía a ser como «lady sounds» para disimular «ruiditos», tapa calefactada (lo que a mí me daba bastante grima), y toda una suerte de chorrillos infernales, que más vale conocer de antemano para no llevarse sorpresas desagradables debido a la curiosidad.IMG_2042

Aquí todas las fotos del día:

[flickr-gallery mode=»photoset» photoset=»72157627959211537/»]

Y éste el mapa del día:

[cetsEmbedGmap src=http://maps.google.com/maps/ms?msid=216121422597250850978.0004c2f9d61e4876b6950&msa=0&ll=34.347121,132.407913&spn=0.208626,0.308647 width=640 height=425 marginwidth=0 marginheight=0 frameborder=0 scrolling=no width=640 height=425 marginwidth=0 marginheight=0 frameborder=0 scrolling=no]

Capítulo I

Capítulo II

Capítulo III

Capítulo IV

Crónicas Niponas. Capítulo IV: En Tokyo.

Tsukiji, Hamarikyuteien, Ginza, Palacio Imperial, zona Tokyo Tower

2011017 Día 4: paseando por Tokyo, originalmente cargada por ZazaSVQ.

Buenas!
No se cuándo podré enviar el correo, imagino que ya mañana. Ahora vamos en un tren nocturno hacia Hiroshima, es bastante curioso, ya contaremos…
Imperdibles
Esta mañana nos levantamos temprano y nos fuimos hacia la estación de Tokyo para canjear los Japan Rail Pass y dejar las mochilas en una taquilla.

Estos dos documentos son imprescindibles, uno para entrar al país, y el otro para moverte por él ahorrándote un buen pico (calculé un ahorro de un 40% con los viajes que hicimos); fundamental la página de Hyperdia para ver horarios y planificar desplazamientos, porque como podréis suponer, la puntualidad es admirable.

A continuación nos dirigimos hacia Tsikuji Tsukiji, el grandísimo mercado de pescado, dimos una vuelta por la parte de los mayoristas, y es impresionante!

Llegamos ya tardecillo, porque ya habíamos visto el día anterior que para intentar coger número para la subasta había que estar ahí como a las 4 AM, y tampoco teníamos tantas ganas y sobre todo, ninguna garantía de ser alguno de los ¿80? agraciados. Dimos un paseo recorriendo la zona de mayoristas, y es impresionante, aunque había algún manipulador de alimentos y fumador que no quería que le hiciesen fotos ni a él ni al género. En general, al estar la gente trabajando e intentando ser lo más eficiente posible, pues van a toda leche con las carretillas de un lado para otro, y puede ser peligroso andar despistado. Algo de información, y algo más.

P1170157 P1170159
Mercado de Tsukiji Mega-Mejillón
P1170168 P1170169

Mirad qué pedazo de pieza de atún.

Atún

Y las cabecitas de los bichos, dan para una bañera de caldo 😛
Cabezones

Después dimos una vuelta por los mercados aledaños y nos metimos en un sitio a comer un poco de sushi, que tampoco fue nada espectacular.

Estos mercados ya sí son minoristas,  y más accesibles a la gente. Hay negocios de todo tipo, incluidas carnicerías, como la siguiente, donde podéis apreciar carne de ternera proveniente de Kobe, la de abajo a la derecha indica que cuesta 1200 JPY los 100 g, al cambio de entonces, algo menos de 120 euros el kilo… así que cuando os vendan una hamburguesa de carne de Kobe en Madrid por 18 €… que sepáis que igual no viene de Kobe. Leí (no encuentro dónde) que la que venden fuera de Japón como siendo de Kobe, la producen fuera, creo que en Australia; lo cual no quita que pueda estar también muy buena 🙂
P1170198

Aquí el sushi que «desayunamos», como decíá en su día, bastante normalito.
IMG_1988
Luego nos acercamos a visitar un parque muy bonito que hay al lado de la bahía, y a continuación dimos un paseo por Ginza, un barrio muy pijo.

Como decía, entramos a pasear por el parque de Hamarikyu, un sitio muy bonito y agradable, como podéis comprobar, con su pareja de nuevos esposos, sus laguitos, árboles centenarios, sus vistas a la Tokyo Tower y el Rainbow Bridge, y todo ello rodeado de modernos edificios.

P1170223 P1170230
P1170228 P1170246
P1170230 P1170247
Sara Colina
P1170254 Garza
P1170277 P1170280

De ahí nos encaminamos hacia el barrio de Ginza, encontrándonos antes con la torre de cápsulas Nakagin que parece que ahora quieren demoler:
Capsule buildingYa en Ginza nos encontramos multitud de negocios de lujo, grandes almacenes, tiendas monomarca (Sony, Apple…), y edificios muy chulos, como éste:
Otro curioso Vimos en la guía que había un famoso teatro Kabuki, y ésto fue lo que encontramos en su lugar:
P1170291P1170292
Efectivamente, lo habían tirado abajo con la intención de reconstruirlo por completo, primer contacto nuestro con la manía japonesa de reconstruir cosas, sería una constante en los días venideros, y es que se conoce que esta gente son muy de reconstruir templos, castillos, etcétera.
El caso es que seguimos paseando y divisamos la citada Apple Store de Ginza a lo lejos, pero resistí la llamada del símbolo manzanil.
P1170300

Sí me paré a examinar a Cupido acechando a alguna incauta presa…

CupidoY también me detuve un rato a babear aquí delante, ains, qué ganas de ganar los euromillones o de alunizar ahí y alucinar un rato.

Para perderse e hipotecarse
Luego nos acercamos a ver lo que se puede ver del Palacio Imperial, que no es más que un trocito, lo justo para hacerse una foto 😉

Estos jardines también son bonitos, y ya lo intentamos visitar el primer día, pero la lluvia frustró nuestros planes.

P1170323

Aquí los tres expedicionarios:

Con el Palacio Imperial al fondo

Y en ésta nuestras aplicadas chicas con la emperatriz asomada a la ventana 😛 (Seguro).

P1170336

Después decidimos probar el Bento, pequeñas cajas de comida que toman muchos lugareños, lo que tomamos fue más bien regulero 😦

Debió ser una mala elección por nuestra parte, porque la verdad es que muchas bento que vimos tenían una pintaza.

Luego fuimos a los alrededores de la Torre de Tokyo, inspirada en la torre Eiffel, la zona nos ha gustado mucho, no así la torre.

La verdad, la Tokyo Tower a pesar de ser más alta que la Torre Eiffel de París, impone mucho menos, se ve menos hierro, y debe ser más liviana, subir a ella costaba un pequeño pastizal y pensamos en ir a un hotel cercano, que tenía un mirador en su piso cuadragésimo, más o menos.

Tokyo Tower II

Cuando llegamos al citado piso, nos pedían otra pequeña fortuna por pasar al restaurante, así que desistimos y nos encaminamos hacia la estación, de camino pasamos por esta tabernilla (no sé si entra en la catalogación de Izakaya, la verdad) curiosa, donde cantidad de salary men se ponían hasta arriba de alcohol y brochetas, y con la cantidad de humo que había, debía ser difícil disimular dónde se había estado:

Izakaya y aroma
Tras un intento de subir a una azotea de un hotel, y resultar demasiado caro, subimos al mirador del World Trade Center, y las vistas nos cautivaron, son una maravilla, tenéis una pequeña muestra en la foto (que encabeza la entrada).

Al lado de la estación está el World Trade Center, que también tiene un mirador en su planta superior, y donde el billete era sensiblemente más barato. Allí me volví loco sacando fotos, y es que ver la inmensidad de Tokyo de noche y desde arriba es uno de los mayores espectáculos que haya contemplado en mi vida. Lo que sí me costó la misma vida fue minimizar el impacto de los reflejos en el cristal de la ventana. Espero que os transmita un poco de la belleza del paisaje.

Tokyo nocturna

Tokyo nocturna Tokyo nocturna

Al bajar, fuimos a cenar a un pequeño restaurante, donde comimos de maravilla, un tazón de ramen (especie de caldo con tallarines gordos), y giozas (especie de empanadillas), lo dicho, delicioso y baratísimo.

Felices con su ramen
Para terminar el día, a la estación a coger el tren, y con el despertador puesto a las 6:10 para que no se nos pase la parada, que tenemos que cambiar de tren. Lo dicho, en cuanto encuentre conexión, lo mando, hasta la próxima.

En las siguientes fotos podéis apreciar cómo son los coches-tatami, consistentes en un vagón donde cada plaza es un tatami para una persona, separados por esas mínimas mamparas, y pensados para gente de menos de 1’85 m, y donde es un poco complicado dormir, no sé si los voyager-pro se llevan un futón de viaje, o simplemente cuentan con no dormir, el caso, es que yo no vi a nadie pertrechado ni medio qué y yo tampoco dormí una m_____.

¡Uy, qué bien vamos a dormir!

Coche-tatami No quepo :(

Así las cosas, llegaríamos a Okayama, donde cambiamos tren para Hiroshima, pero esa será otra historia. ¡Hasta la próxima!

Aquí todas las fotos del día:

[flickr-gallery mode=»photoset» photoset=»72157627955509885″]

Y éste el mapa del día:

[cetsEmbedGmap src=http://maps.google.com/maps/ms?msid=216121422597250850978.0004b9a2567f10445c117&msa=0]

Capítulo I

Capítulo II

Capítulo III

Crónicas Niponas. Capítulo III: En Tokyo.

 Ueno, Asakusa y Akihabara

20111016 Día 3: Ueno, Asakusa y Akihabara, originalmente cargada por ZazaSVQ.

Esta mañana nos levantamos cuando nos hartamos de dormir, a eso de las 9; después de desayunar nos dirigimos hacia Ueno, donde hay un parque bastante grande con su lago con barquitas, el zoo y varios museos, entre ellos el Tokyo National Museum, donde entramos, y de donde es la foto. Por el parque también había varios templitos y santuarios.

De camino al metro nos encontramos con este cartel, que vimos en algún que otro sitio más, no sé si será distintivo de alguna empresa, mafia o qué 😛

P1160841

Ya en el parque de Ueno, nos encontramos con esta graciosa fuente.

Rana

Éste es uno de los templos que había dentro del parque, en este momento coincidió además que se acercó una mujer a rezar, es curioso, porque tienen como un cajón con una rejilla donde echan su donativo, y acto seguido hacen sonar una campana o especie de gong con la cuerda gorda que podéis ver en el medio.

Templo

También había un gran estanque repleto de carpas, como las que os muestro a continuación, que parecen ser un coro dirigido por la tortuga. 🙂

Dirigiendo el coro

En este estanque había también barquitas con las que pasear, y muchas de ellas con forma de pato, como ésta:

Barcapato

En este otro templo podéis ver la cara de un Buda que había sobrevivido al anterior templo que estuvo ahí, destruido ahora no recuerdo cómo.

Peticiones y Buda

Mola esta foto, ¿no?

¿Cáñamo?

De camino al museo nos cruzamos con estas elegantes chicas de oro. Y es que, una cosa que me llamó mucho la atención, es que el uso del kimono es mucho mayor de lo que yo podía imaginar.

Las chicas de oro

Dentro del museo pudimos hacer un rápido recorrido por la historia de Japón y ver una cantidad inmensa de piezas interesantes, como esta armadura de samurai.

Armadura

Estos tres que podéis ver aquí curiosamente son espejos, y lo peor es que la otra cara no parecía más apta que esta para reflejar una imagen :O

Espejos... WTF

Mirad qué riqueza en estas vestimentas:

Vestimentas

¿Qué os parecen estos budas? Impresionantes, ¿verdad?

Budas

Éste guardián infunde mucho respeto, ¿no creéis?

Guardián

Ahora, que para respeto el que se logra al sacar este sable 😀

Sable

Después de visitar el museo nos fuimos hacia Asakusa, zona bastante turística, hay varias calles repletas de tiendas y puestecillos, y presidiendo, un templo que atrae mucha gente, devotos y no, el templo tiene una pagoda bonita y unos jardines apañados.

Cerca de este barrio de Asakusa está la Tokyo Sky Tree, que si no recuerdo mal, debería abrir sus puertas en esta primavera, estando acabada desde el 29 de febrero, 634 metros, ahí es nada.

Sky Tree Tokyo

En Asakusa, como decíamos entonces hay un templo muy bonito y muy frecuentado por la gente, se apreciaba que era un punto muy turístico, ésta es la puerta por la que se entra a él, la Kaminarimon, o puerta de los Truenos:

Farol

Se pasa por una calle con multitud de tiendas a los lados, y se llega a esta nueva puerta que da paso al templo Sens?-ji.

Asakusa

Ya dentro vimos por vez primera, un símbolo budista que nos llamó poderosamente la atención, imaginaréis el porqué, imagino. Resulta que este símbolo para los budistas significa algo así como «bienestar».

"Bienestar" creo que significaba este símbolo budista

Aquí estamos Sara y yo posando con la five-story pagoda (Pagoda de 5 pisos) del templo.

Con la pagoda

También en esta zona se podían ver muchos rickshaw como el de la foto, al parecer hacían un recorrido turístico, como los coches de caballos en Sevilla, pero sin caballos. 😛

P1170046

Después dimos una vuelta buscando un sitio para cenar y acertamos de pleno; un sitio con su «yaki» (plancha) en la mesa, donde nos habríamos debido cocinar dos platos de Manyayaki, una especie de pasta que se forma con arroz, huevo, verduras, tocinillo… Y otro de carne, estaba todo delicioso, y encima baratísimo…

Pues eso, que nos pusimos bien a base de comer riquísimo monjayaki, como prueba esta foto de Marta:

Comiendo monyayaki, ¡ríquisimo!

De vuelta hacia el albergue nos dimos cuenta de las marcas que hay en el suelo de las estaciones de metro indicando dónde se debe poner la gente para esperar para entrar a los vagones y así dejar sitio para salir, cosa que se respeta bastante.

P1170127

A continuación, nos dirigimos hacia Akihabara, la Meca de la electrónica, donde ya habíamos estado, pero no de noche, y llaman la atención los luminosos, pero parece que desde el terremoto están ahorrando y no están tan iluminados.

Pues eso, que al parecer Akihabara estaba bastante menos iluminado de la cuenta, ¡cualquiera lo diría! La verdad es que sin conocerlo de antes no puedo opinar 🙂

P1170130

Otra cosa que llama mucho la atención es la cantidad de videojuegos peculiares que se ven, el de la foto, por ejemplo representaba como una comida de trabajo donde el nota se va mosqueando y va golpeando la mesa (acumulando fuerza) para cuando se harta del todo vuelca la mesa en un arrebato y por ello le deben dar puntos, en fin, nuevamente no sé si pillamos bien la mecánica de la historia 🙂

P1170135

Esta zona pilla cerca del albergue, así que nos vamos andando, y de camino hemos parado en un bar a tomar una cerveza, y estamos gastando lo ahorrado en la cena 😦 madre mía, 500 yenes por sentarnos y 600 cada cerveza, (cada uno) cuando toda la cena nos costó 3200 yenes!!!

Bueno, lo dejo aquí, que no estoy haciendo caso a mis compañeras de viaje y me van a acabar mandando por ahí!

Hasta mañana!

Pues eso, que nos costaron como 11 euros cada cerveza, una ruina, vamos 😀 Bueno, espero que pase menos tiempo para la crónica del siguiente día, permanezcan atentos. 😀

Y aquí todas las fotos del día:

[flickr-gallery mode=»photoset» photoset=»72157627953217913″]

Y éste el mapa del día:

[cetsEmbedGmap src=http://maps.google.com/maps/ms?msid=216121422597250850978.0004b9a223a7f49c81afa&msa=0 width=640 height=425 marginwidth=0 marginheight=0 frameborder=0 scrolling=no]

Capítulo I

Capítulo II

Crónicas Niponas. Capítulo II: Llegada a Tokyo.

Paseo por Akihabara, Kanda y alrededores de la estación de tren de Tokyo.

20111015 Día 2: Sanos y salvos en Japón, originalmente cargada por ZazaSVQ.

Hemos llegado bien, pasado el control de inmigración (nada que ver con el desastre en Rusia) y ya hemos recuperado las mochilas y ahora a pasar la aduana y buscar el tren para llegar a la ciudad! 🙂 seguiremos informando…

Actualización: el correo no consiguió salir, así que ahora escribo desde el tren que nos lleva a Tokyo, me hice un lío con la taquillera, y le pedí mal el billete, nos equivocamos de tren y ahora tenemos que dar un poco más de vuelta. He dejado todo en manos de las chicas, y así no la lío más.

Han decidido que para subsanar en parte mi cagada vamos a dar un paseíllo con la mochila a cuestas, os cuento cuando lleguemos al albergue antes de mandarlo.

Como comenté en su día, llegamos a Narita sin problemas, y allí fue todo muy ágil, recuperar el equipaje, control de inmigración, aduana… Hasta llegar a la estación de tren, donde yo le pedí a quien nos atendió billetes para llegar a donde traía planeado, pero insistió en darme otros, en un tren más rápido que llegaba a otro lado con billete de dos días de metro incluido, imagino que la oferta era ventajosa (aquí no engañan a la gente, normalmente), pero no era lo que había planeado, así que tras acogernos a la oferta había que planificar cómo llegar al albergue, cosa que, decía, dejé en manos de Marta y Sara y así no liarla más. Al final el paseo con las mochilas a cuestas no fue tan tremendo, y sí nos sirvió para conocer a Fugu, el famoso pez globo:

P1160772

Hechas las formalidades, seguimos caminando hasta encontrar el albergue, que estaba en un pequeño edificio de 3 ó 4 plantas, con la recepción en la última de ellas, y al lado de ésta, nuestra habitación, una «Japanese-style room» de 4 tatamis, y futón del grosor de un papel de fumar.

Anne Hostel

Tras acomodarnos, salimos a dar un paseo hacia la cercana zona de Akihabara, meca de la electrónica. Allí había cantidad de locales de juegos recreativos, tiendas de manga y anime, tiendas de electrónica, incluso en su sentido más literal, tiendas de transistores y condensadores…

P1160784

También es zona donde abundan los Meido Kissas, especie de cafeterías, atendidas por chicas vestidas de sirvientas con actitud muy servil; chicas como la que podéis ver abajo. Tenéis más información en este enlace.

P1160795

También se ven multitud de otakus y lolitas como la de la foto.

Tokyota

Tras un rato por ahí, seguimos andando hacia Kanda, zona esta más tranquila, como podéis apreciar en las siguientes fotos.

Tren y calle

P1160802

Seguimos andando hasta los alrededores de Tokyo Station, viendo a distintos Salary Men y Career Women como los de la foto.

Salary men & Career women

Carteles para animar a la gente después del terremoto del 11 de marzo.

P1160813

Ya en las inmediaciones del Palacio Imperial, donde nos empezó a llover vimos a una modelo siendo fotografiada, cosa que veríamos en bastantes ocasiones a lo largo del viaje.

Modelo posando

Ahí mismo vimos también a una pareja de recién casados, éstos, a diferencia de otros muchos que veríamos más adelante, estaban vestidos (más o menos) al estilo occidental.

Wet wedding

Después volveríamos corriendo al hostel para asearnos un poco antes de acudir a la cita con Masaru y Alessia.

20111015 Día 2: acaba el primer día en Japón, originalmente cargada por ZazaSVQ.

Buenas noches,

Ya estamos en el albergue dispuestos para dormir, han sido un par de días bastante duros, en los aviones durmimos poco, y hoy en Tokyo, nos hemos dado una paliza de caminar, y para colmo, con una humedad y un calor insoportables! Hemos llegado por los pelos a nuestra cita con Alessia y Masaru; a Masaru lo conozco de mis tiempos de l’Aquila, y desde entonces no le veía, así que os podéis imaginar la alegría! Alessia es su esposa, es aquilana aunque la conoció en Japón… es una chica encantadora, hacen una pareja genial! El caso es que nos llevaron a comer Tempura a un sitio estupendo donde hemos echado un rato genial, y encima no nos han dejado pagar! Le he hecho prometer a Masaru que me devolvería la visita 🙂

Luego los hemos dejado en la estación de tren y nos hemos venido a descansar. Así que nada, disculpad cualquier error que haya, escribir con el teléfono no es muy cómodo y uno además esta bastante cansado, hasta la próxima, saludos!

Como decía, quedamos con Alessia y Masaru, amigo mío de cuando mi erasmus en l’Aquila. Habíamos quedado en la cercana estación de Asakusabashi, después nos condujeron hacia un cercano restaurante que conocía Masaru y en el que preparan una Tempura riquísima, además de tempura tomamos un sashimi magnífico precedido de una sabrosa sopa, ahora mismo no recuerdo si tomamos algo más, desde luego estaba todo buenísimo, encima, como decía, tuvieron el detallazo de invitarnos.

Sashimi

Aquí estamos los cinco comensales, Masaru, Alessia, Marta, Sara y yo.

Con Alessia y Masaru

Después de cenar aunque todavía era temprano nos despedimos de nuestros amigos y nos fuimos de vuelta al albergue, que estábamos bastante cansados, y así poder acostarnos, que en el avión se duerme mal (al menos yo) y llevábamos como treinta horas en planta. Éste es el restaurante donde cenamos, ya os digo, muy recomendable.

IMG_1979

Y aquí todas las fotos del día:

[flickr-gallery mode=»photoset» photoset=»72157627952915069″]

Y éste el mapa del día:

[cetsEmbedGmap src=http://maps.google.com/maps/ms?msid=216121422597250850978.0004b98fe348d2ba1b880&msa=0 width=640 height=425 marginwidth=0 marginheight=0 frameborder=0 scrolling=no]

Capítulo I

Crónicas Niponas. Capítulo I: Empieza el viaje

Buenas, me dispongo a ampliar un poco las crónicas del viaje a Japón, para ello voy a recuperar los artículos que publiqué en su día, vía correo electrónico, y para distinguirlo, el citado texto
se verá así
y procuraré enriquecerlo con más detalles, más fotos e información complementaria. Pues nada, poco a poco iré sacando artículos de la crónica, espero que los disfrutéis. 😀

20111014 Día 1: empieza el viaje, originalmente cargada por ZazaSVQ.

Ya estamos listos para embarcar, si puedo actualizo en Moscú, si no, ya en Tokyo 🙂

El día empezó a una hora decente, no tuvimos que madrugar, y menos mal, ya que nos habíamos acostado tarde preparando el equipaje. Fuimos al aeropuerto en tren, la primera vez que usábamos la reciente línea C1, y la verdad es que a nosotros nos viene de maravilla. En el aeropuerto nos encontramos con Marta, facturamos, pasamos el control de seguridad, todo sin incidentes y a esperar el embarque, momento que recoge la foto de arriba. Creo recordar que despegamos más o menos en hora, o más bien, el avión dejó la puerta de embarque a la hora de salida.

El avión creo recordar que era un A321, modernillo y bastante cómodo, con relativo suficiente espacio para las piernas.

IMG_1969

Pasamos sobre los Alpes y otros bonitos lugares.

P1160752

Y nos pasó algún compañero volador.

P1160757

El vuelo a Moscú fue bueno, unas 5 horitas, aunque ahí sí llegamos con media hora de retraso y cuando ya estaba anocheciendo. Al llegar ahí fue un poco de caos, ya que para hacer el tránsito había que pasar control de pasaportes y sólo tenían un puesto abierto, al que además se le bloqueó el ordenador. El caso es que para el enlace teníamos sólo dos horas y ya habíamos perdido media al llegar con retraso, con lo que empezó a haber tensión y malos modos. Afortunadamente se resolvió todo sin más problema que un mal rato y llegamos a la puerta de embarque con tiempo suficiente hasta para visitar el aseo.

El vuelo hacia Tokio transcurrió bien, 10 u 11 horas con dos comidas (cena y desayuno) en asientos bastante cómodos, como podéis apreciar:

IMG_1971

La pena es que nos pusieron separados, pero bueno, se trataba de dormir en la medida de lo posible. Y de desaprovechar el magnífico equipo de entretenimiento que montaban los asientos del A330, alguna película hubo ocasión de ver. Incluso planeamos qué veríamos en el vuelo de vuelta, que ese sí haríamos de día y no nos convendría dormir. En definitiva, entre películas, dormir un poco, y charlar otro poco, se nos pasó el vuelo bastante rápido. Aquí Sara con su compañero de viaje, un chico muy majo, casado con una mujer japonesa.

IMG_1972

Hasta la próxima, momento en que ya estaremos en el país del Sol Naciente. 😀

Aquí las fotos del día:
[flickr-gallery mode=»photoset» photoset=»72157628077447234″]