Suiza (I)

Podría empezar diciendo que el pasado mes de mayo estuvimos de viaje por Suiza, y ya empezaríamos mal, ya que fue un mayo pasado, pero pasado hace ya un año, en 2010.

Así que sí que tengo mucho trabajo pendiente, y lo que me da más pena, ya no tengo las cosas demasiado frescas, lo cual redundará en la calidad de las entradas, mis disculpas por ello. Para que me cueste algo menos voy a intentar hacerlas menos extensas, pero sí más numerosas.

El caso es que tal día como aquél, volamos hacia Zurich, donde tomamos alquilado un coche y nos dirigimos hacia Berna, nuestro primer destino en tierras helvéticas.  Nos instalamos rápidamente en el hotel Waldhorn, y por fin nos encontramos con Ingrid, la “ahijada adoptiva” Suiza de mis padres, la cual conocieron el año que yo estaba de Erasmus en l’Aquila, una chica fantástica, a pesar de que hiciera suyo mi sitio en la mesa de mis padres, en fin, el que se fue de Sevilla… 🙂

Ya con ella nos dirigimos hacia el centro de la ciudad con intención de comer algo, a una buena hora española, no tanto para los estándares suizos; pero bueno, lo conseguimos, no sé si Ingrid tuvo que convencer al camarero de que queríamos merendar (no domino el alemán), pero el caso es que pudimos saciar nuestra hambre.

<inciso>Una cosa que me llamó la atención es la cantidad de bicicletas que se ven, y es que la gente las usa como medio de locomoción habitual, aún con el tiempo, que no siempre es tan bueno como cuando estuvimos nosotros (rara  vez lo es), y a pesar del relieve, ya que no pocas cuestas hay en Berna; la conclusión que saco después de vivir tres años en Madrid y que en más de una ocasión me hayan puesto estas dos como excusas para que la gente no se mueva en bici, me inclino a pensar que es más un problema educacional que otra cosa, en fin, vayamos poco a poco, algún día llegaremos.</inciso>

Después de comer, ya con el coche hicimos una excursión a Thun, una bonita ciudad al lado de un lago precioso, el Thunersee. Aquí se ve un poco del lago y las montañas que lo circundan, entre ellas el Mönch y el Jungfrau.

Atentos al color del agua, limpísima:

Por lo demás, una vegetación impresionante y las plantas muy cuidadas.

Y para el final he dejado una vista de un trocito de la ciudad, con el lago y el castillo.

Para acabar el día fuimos a Jegenstorf, a casa de Franziska, la madre de Ingrid, otra enamorada de España y cenamos con toda la familia una deliciosa raclette, maravilloso queso que tienen los suizos, por cierto. 🙂 En fin, un rato agradabilísimo en una inmejorable compañía. En la próxima entrega abordaremos el turismo que hicimos por la ciudad de Berna, hasta entonces.

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Acerca de GonzaloMMD

Nací y crecí en Granada, fui bebé en Murcia, adolescente y universitario en Sevilla, viví en l'Aquila, y trabajo en Madrid; soy ingeniero y fotógrafo amateur :) España · http://gonzalommd.es/
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5 respuestas a Suiza (I)

  1. Banyú dijo:

    A ver si tengo suerte y encuentro algún currelo en ese maravilloso país.

  2. llarina dijo:

    preciosas fotografías Gons!!

  3. Pingback: Suiza (II), Berna « Gons en Madrid

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